¿Querés tu propia comunidad?
Contanos tu idea y un email de contacto. Proponer tu comunidad no te cuesta nada: revisamos cada solicitud una por una y te escribimos para arrancar.
Qué pasa después
Leemos tu propuesta y, si vemos que Kli es un buen hogar para tu idea, te escribimos por email para conversar los próximos pasos. Contanos qué práctica reúne a tu gente, a cuántas personas imaginás y qué te gustaría lograr en los primeros meses: cuanto más concreta tu idea, más rápido avanzamos.
¿Todavía no sabés bien qué querés armar? Explorá el directorio de comunidades para ver cómo viven otras por dentro.